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Diario del Investigador - Granja Harling, A. J. Edwards & Hijo

15 feb. 2012

Leedlo todo con atención!
Es una lectura rápida, ligera...
Pero muy desagradable!!!

Copiado textualmente...

JULIO
21
«Hoy me han mostrado la granja. Después me han dicho que estaría trabajando con las cerdas y los machos en las naves de engorde.

Después me explicaron el proceso de destete –que es básicamente quitar los bebés a sus madres–. Geoff, mi compañero de trabajo, sacó a las cerdas de la nave y volvió a por los lechones. Había 124 en total. Rápidamente me di cuenta de que debí de dar la impresión de ser "un blando" cuando presencié cómo Geoff lanzaba a los animales al pasillo, como si fuesen trozos de basura. Todos los lechones fueron llevados a un recinto exterior en el campo donde permanecen seis semanas antes de ser traídos de nuevo al interior para el engorde y matanza.

Me di cuenta de que un cerdo estaba encorvado bajo uno de los tanques de grano. Estaba claramente enfermo y era incapaz de caminar. Pregunté a Geoff qué era lo que le pasaba y me dijo que estaba enfermo y que había que llevarlo a "la zona de enfermos". El cerdo debía de pesar más de 40 Kg. Geoff empezó a darle patadas para obligarle a moverse.

También descubrí que una de las cerdas más grandes tenía una enorme quiste en un lateral, algo que también le señalé a Geoff. Me dijo que era mejor comprobarlo y la apuñaló fuertemente en el quiste. Ella empezó a chillar y a correr con el pus saliendo de la herida abierta. Geoff entonces me preguntó si yo quería ponerle una inyección, a pesar de que era mi primer día y de que nunca lo había hecho antes. Le miré y negué con la cabeza. Geoff clavó la aguja en la espalda de la cerda mientras chillaba y entonces sacó la aguja, que estaba doblada.»


JULIO
JULIO
22
«Llegué a la granja y Geoff estaba esperando para iniciar conmigo la rutina de alimentación de las mañanas. Empezamos en la nave de cría —o la "Suite de luna de miel" como a Geoff le gusta llamarla— y que aloja a las cerdas reproductoras, las primerizas y los cerdos sementales.

Los cerdos son puestos cada día con las cerdas o con las primerizas con la esperanza de que las inseminen. Esto se hace tan pronto como las cerdas están en celo, justo después de que le hayan quitado a sus cerditos. Geoff pone su dedo dentro de la vagina de una de las cerdas –haciendo que chillase– y dice "está lista". Se sienta sobre su espalda y le inserta un tubo en la vagina. El tubo tiene dos pies y medio de largo, con una bolsa que contiene el semen del cerdo adulto en el otro extremo. La cerda había sido inseminada artificialmente. Cuando da a luz, sus bebés son apartados y el proceso empezará de nuevo.»



JULIO
25

«Geoff estaba hoy ocupado cargando a los cerdos en el camión para el matadero cuando yo llegué. Un camión cargado de cerdos sale hacia el matadero a las 6 de la mañana cada lunes. Uno de los jefes (que tiene unos ochenta años) estaba en la granja; me llamó y me llevó a una de las naves donde había una cerda tumbada sobre uno de sus lados, incapaz de moverse. "Necesita que le disparen, ya lleva ahí un rato" me dijo. Ella había estado allí desde mi primer día, y lo mismo me habían dicho entonces. La cerda tenía un color muy rosado y había estado tumbada a la intemperie durante más de cinco días.»



JULIO
26

«Justo al terminar mi rutina de cebado, tuvimos que coger a seis cerdas primerizas. A estos se les puede reconocer por el corte triangular que les han hecho en ambas orejas. Steve, el más joven de ambos jefes, me dio a un cerdo para que lo llevase. El animal estaba muy hinchado. Le llevé al camión de modo que pudiese ser trasladado al recinto de los enfermos. Según llevamos a los cerdos enfermos y hinchados a la nave, Steve le dijo a Geoff que necesitaban ser "seleccionados", lo que significaba que los iban a matar.

Geoff arrastró por la oreja a uno de los cerdos hasta a la puerta de la nave de enfermos. Sacó de la puerta una barra de metal –de aproximadamente medio metro de largo–. Golpeó al cerdo en la cabeza cinco veces. Entonces cogió al animal retorciéndose y lo lanzó al "contenedor de cadáveres". Geoff puso el cierre y se fue a tomarse un té. Según me alejaba podía escuchar al cerdo todavía moviéndose y pateando dentro del contenedor.»



JULIO
27

«Geoff me dijo que Steve estaba enterrando cerdos en la pila de estiércol y que podría ser encarcelarlo si le cogían.
Cuesta mucho dinero que se lleven a los cerdos del modo adecuado y, en esta pila de estiércol, un cerdo muerto se descompone muy rápidamente por el calor.»



JULIO
28

«Hoy empecé a destetar de nuevo con Geoff. Sacamos a las cerdas de las jaulas para llevarlas al pasillo y cargarlas en el camión. Las cerdas fueron llevadas a la nave de modo que el ciclo pudiese volver a empezar. Cuando volvimos a la primera nave a por los lechones, algunos se habían escapado y habían encontrado el contenedor de la comida. Geoff se enfadó muchísimo, gritando "putas cosas" y "pequeños cabrones".

Una vez cargamos a los lechones, les llevamos a una zona en el campo opuesto a la granja. Me pidieron que asistiese a Geoff mientras cortaba los dientes de los lechones –él les recortaba los dientes con unas tenazas y yo les ponía una inyección, según las instrucciones que me dieron. Geoff entonces les forzaba a tragar una crema que creo que era un antiparasitario. 

Pregunté a Geoff por el cerdo muerto del pila de estiércol, y me dijo que Steve lo enterraría en la parte de atrás. Dijo que aunque era ilegal, Steve lo haría de todos modos porque ahorra dinero a la granja.»



AGO
01

He alimentado a las cerdas ya los cerdos de engordo como es habitual, entonces he tenido que alimentar a las cerdas que están en las jaulas y recoger los cerdos muertos. Encontré cuatro en total –uno estaba totalmente aplastado y otro había sido mordido y masticado por otros lechones. 

Mientras buscaba cerdos enfermos y muertos, encontré dos cerdos descompuestos. Su piel se caía al tacto. En el patio los trabajadores estaban discutiendo si matar a un cerdo para una barbacoa. Les pregunté si podía presenciarlo y mirar.

Andy, uno de los amigos de los trabajadores, fue elegido para la matanza, aunque aparentemente sólo tenía licencia para tratar con aves. El arma de Andy parecía un rifle de las fuerzas especiales, negro con una mira telescópica y un silenciador. Pude notar cómo se empezaba a excitar cuando me explicaba cómo funcionaba el rifle y cómo iba a matar a uno de los cerdos.

Miró a los cerdos y dijo repetidamente "¡Voy a matar a un cerdito!". Winkle, uno de mis compañeros de trabajo vino y nos dirigimos a la nave de los cerdos enfermos. Winkle entró en el recinto mientras Andy y yo permanecíamos fuera. Winkle dijo que no estaba seguro de a cuál había elegido primero. Señaló a una de los cerdas diciendo que esperaba que no fuese "esta apestosa" y entonces le dio una patada.

Geoff llegó, señaló a la cerda y todos estuvieron de acuerdo en que ella era "una buena". Ellos la llevaron hasta la puerta donde Andy estaba esperando con su rifle. "Cuando estés listo", dijo Winkle. La cerda estaba de pie contra la pared, mirándole… Andy se inclinó con su rifle sobre su cabeza y dijo "¡Quédate quieta!", entonces… ¡Bang! y le disparó en la cabeza. La sangre salpicó las paredes y cayó al suelo. Ella empezó a tener espasmos mientras los otros cerdos estaban a su lado y la pisaban.

Geoff empezó a bromear diciendo que ella había tenido un infarto. Él quería empezar ya a cortar las patas del animal y colgarla de los ganchos pero Winkle le dijo que esperase mientras la cerda estaba todavía convulsionando. 

Una vez que la cerda había parado más o menos, Geoff empezó a cortar sus patas traseras.

Winkle y Geoff arrastraron a la cerda hasta el tractor. Lo condujeron con la cerda colgando boca abajo hasta el pila de estiércol. 

Una vez allí, Geoff cortó la garganta y la sangre empezó a brotar. Empezó quemando el pelo y la capa de piel exterior con un soplete. Geoff entonces empezó a cortar y abrir al animal desde el rabo hasta el estómago y le sacó las tripas.»



AGO
02

«Hoy he ayudado a Dovey a mover a los cerdos. Él suele ser el más violento de los trabajadores de la granja. Había visto muchas veces cómo golpeaba e insultaba a los cerdos.

Me ordenaron que fuese a comprobar una de las naves. Cuando llegué allí me encontré con un lechón muerto y otro agonizando tirados encima de un bala de paja. Le pregunté a Geoff lo que tenía que hacer dado que no estaban en la nave de enfermos. Me miró y dijo que probablemente ese cerdo estaría muerto al día siguiente así que no me preocupase por él.»



AGO
04

«Llegué a las 7 de la mañana y empecé a dar de comer a los animales. Luego ayudé a Geoff a destetar en las naves número 2 y 3. Le escuché llamar a las cerdas "coños gordos" mientras las estábamos cargando. Una vez cargadas, fueron llevadas a la sala de cerdas y puestas en los corrales.

Estos corrales suelen estar abarrotados con 8 o 9 cerdos, cuando no deben alojar a más de 6. Aquí traían a uno de los 8 cerdos utilizados para reproducción o las inseminan artificialmente.»



AGO
08

«Hoy ayudé a mover a algunos cerdos cerca de las "Casas de Suffolk". Dovey y Winkle son los responsables de estas naves. Había por lo menos 3 o 4 animales enfermos, algunos de ellos incapaces de mover sus patas traseras.

Geoff dio una patada a una cerda gritándole que se moviese. Estuvo gritando y maldiciendo a la cerda durante un rato. Luego la cogió de la oreja y de la cola para moverla mientras ella chillaba de dolor y miedo.»



AGO
10

«Cuando llegué ayudé a sacar a una cerda muerta de una de las jaulas. Ella todavía no había dado a luz y debía de haber muerto durante la noche. Nadie parecía saber el porqué.

Mientras intentábamos levantarla y ponerla en el tractor, su estómago quedó atrapado en la jaula. Se abrió y las entrañas se desparramaron por el suelo. No pude evitar pensar que era suerte que sus lechones no hubiesen llegado a nacer en este agujero infernal.»



AGO
12

«Llegué y empecé a ayudar a Geoff, a mover a las cerdas de la nave en la que estaban a la de jaulas parideras. Cargar a los animales en el camión estaba siendo relativamente tranquilo hasta que uno decidió que no se iba a mover. Ella era una cerda de color marrón y Geoff le gritaba "Venga ya negra, ¡muévete!" Él cogió su cuchillo y lo raspó fuertemente contra su espalda. Lo hizo varias veces de arriba y abajo de su espalda hasta que ella ya no podía soportar más el dolor. He visto a Geoff hacer esto a otros cerdos reacios.

Cuando descargábamos a las cerdas para meterlas en las jaulas, me di cuenta de que una de ellas tenía una herida abierta de 12 cm en lo alto de su pata trasera. Le comenté a Geoff varias veces esto antes de que lo mirase, y cuando lo hizo, él simplemente dijo con ironía "Oh, querida…". Le pregunté qué debíamos hacer y sólo dijo que le echaríamos un spray antiséptico.

Hoy he conseguido algunas grabaciones del agujero en que los cerdos son enterrados. En la fosa de cerdos putrefactos e hinchados estaban los restos del cadáver de la cerda que había sido disparada y descuartizada para la barbacoa.»



AGO
15

«Hoy he visto que una cerda tiene una cicatriz en uno de sus flancos. La cerda parecía que había sido cortada con algo muy afilado. He visto este tipo de heridas antes, en otros cerdos, y me pregunto ahora si Geoff ha hecho esto para que los animales se muevan.»




AGO
16

«Geoff me dijo cuando llegué a la granja que una primeriza no se mantiene en pie muy bien, así que era improbable que pudiese aguantar al macho. Quería por tanto que la inseminase artificialmente. Después vi que otra de las cerdas estaba mordisqueando sus pies. La cerda apenas podía sostenerse en pie, sus pies no habían sido tratados y habían empeorado, aún así ellos querían que la inseminase.

Una cerda había dado a luz así que fui a ayudar a Geoff a recortar sus dientes. Él hace esto cada día. Esta había pisado a tres de sus bebés y dos estaban muy fríos. Uno de ellos había muerto. Geoff me tiró uno desde el otro lado de la jaula de la cerda y me dijo que lo pusiese en el carro de comida.»



AGO
17

«La nave es oscura y caliente. Encendí los cebadores y cerré todas las puertas. Esto se hace para acorralar a todos los cerdos en un corral caliente, abarrotado y cubierto de orina que está al otro lado. Generalmente Geoff insulta a los cerdos un montón cuando hace esto.

Volví a ver al mismo cerdo con una pata rota que había visto el lunes. Estaba peor y era incapaz de caminar. "Ese necesita ser golpeado en la cabeza", dijo Geoff. Sin saberlo, él cogió una barra de hierro con forma de palo de golf de la puerta. Lo osciló en el aire y golpeó en la cabeza del cerdo gritando "'¡Cuatro!". Golpeó al cerdo en la cabeza cuatro veces. El cerdo gritó en agonía, cayó al suelo y empezó a tener convulsiones entre sus propias heces. Geoff lo arrastró fuera antes de irse, dejando al cerdo allí, gritando y retorciéndose de dolor en el suelo.»




AGO
18

«Hoy he estado destetando con Geoff. Empezamos a separar a las cerdas de sus bebés y a cargarlas en el camión.

Geoff empezó a inyectar a los lechones y a lanzarlos en el pasillo. En la siguiente nave las jaulas estaban dispuestas de forma diferente, así que los lechones eran llevados a un lado y les bloqueábamos el paso con un gran tablón. Yo entonces tenía que cogerlos y entregárselos a Geoff tan rápido como pudiese. Él entonces les ponía una inyección y los lanzaba chocando contra el lateral del corral hasta que terminamos con los 160. Entonces los cargamos en el camión.

Los pusimos en un lado del corral para cargarlos al camión con el resto y al otro lado, yo estaba llevando a dos de cada vez y pasándoselos a Geoff, él entonces los lanzaba al camión que tiene como 5 pies de alto con una caída de 5 pies sobre el resto de lechones.»



AGO
23

«Cuando llegué a la nave que tiene alrededor de 320 cerdos de engorde en 4 corrales, vi 2 cerdos muertos del día anterior estaban todavía al final del corral. Estaban pudriéndose con los intestinos colgando fuera y el resto de cerdos comiéndoselos. Al lado de ellos había otro cerdo muerto, este estaba muerto desde hacía pocas horas.

Dovy me dijo en el descanso que los trabajadores entierran a la mayoría de los muertos en la fosa. Los trabajadores mienten sobre cuántos han muerto, porque es ilegal enterrarlos. Dicen que hacen esto porque cuesta mucho dinero el servicio de recogida de cadáveres.

A la tarde Geoff vino a ayudarme a coger a los cerdos enfermos y que no se mueven. Uno de los cerdos había comido las colas de la mayoría de cerdos del corral. Esto puede y ha llevado a infecciones de la médula que les provoca parálisis. Tres de los cerdos paría que tenían las patas rotas. Esto no detuvo a Geoff que les estuvo dando patadas para trasladarlos más rápido mientras gritaba "¡Moveros ya, cabrones!". Geoff no quiso ayuda para mover a los cerdos y prefirió descargar su ira con ellos. Esto me puso muy triste, estaban tan aterrados y eran tan vulnerables y no tenían a donde escapar…»



AGO
25

Me dijeron que el veterinario iba a venir hoy para comprobar el lugar y aprobarlo ante las agencias de estándares de bienestar.

Me pregunté por qué de repente la habitación de descanso había sido barrida y el libro veterinario estaba sobre la mesa cuando generalmente está en una bandeja bajo otros papeles. Este libro es usado cuando das fármacos a los lechones, tienes que escribir la cantidad y el veterinario viene y lo firma de cuando en cuando.

Tuvimos que limpiar y esconder a los cerdos de la fosa y poner cadenas a los cerdos sin paja como si fuese un medio de estimulación mental. No podía creerme que alguien pensase que esto era realmente verdad.

Cuando el veterinario vino simplemente se dio una vuelta rápida y no se fijó en los cerdos enfermos, con heridas, tumores, hernias… y mucho menos en la zona donde los entierran que apesta a dos kilómetros de distancia.»



SEPT
09

«Geoff y yo hemos sacado de las jaulas a las cerdas que van a dar a luz en un semana. Mientras las trasladábamos Geoff repentinamente se giró hacia mi y me gritó "¡Mira a el tajo de esa!". Se había dado cuenta de que una cerda tenía una herida enorme en un lateral. Sus músculos y tendones estaban fuera y había moscas a su alrededor. Pregunté que cómo demonios se habría hecho eso. Geoff simplemente me dijo que no lo sabía y me metió prisa para pasar a la siguiente nave. Después me dijo que le podríamos algún spray antiséptico en la herida. Intenté que lo hiciese antes de que acabase mi jornada pero me dijo que no me preocupase.»



SEPT
12

«Dovey, Winkle, Steven y Geoff cargaron el camión para el matadero. Alrededor de 160 cerdos pesando entre 60 y 70 kilos cada uno son enviados una vez por semana, aparte de cualquier cerda que haya abortado más de dos veces y que ya no dé a luz a más lechones. Estos animales son utilizados como máquinas reproductoras –una vez dejan de ser rentables, sus vidas han terminado–.

Teníamos a un grupo de 15 cerdos en corrales parecidos a prisiones. Es en momentos como este cuando me acuerdo de las escenas de los campos de concentración como Auschwitz y me siento muy triste. Los animales son empujados, golpeados, reciben descargas eléctricas, pateados y forzados a encaramarse sobre los cadáveres.

Una vez terminamos, tuve que volver a la nave a recoger a los cerdos muertos que acabábamos de ver. Cuando volví al patio le pregunté a Geoff dónde debería ponerlos y me dijo que los pusiese en el agujero tras las balas de paja.

Tuve una oportunidad de ver de cerca a una de las cerdas que había tenido un prolapso. Ella también había tenido los pies hinchados y no podía caminar correctamente. El prolapso empezaba a pudrirse y a oler fuertemente. No se le había administrado ningún tratamiento y el dolor debía de ser tremendo.»



SEPT
13

«Mientras trasladábamos a las cerdas primerizas de un lado de la nave a otro, como siempre, Geoff se puso muy furioso. Gritó a los animales y los llamó "cabrones". Había una cerda en particular, la última, que fue golpeada en la cara con una tabla. La tabla tenía una pieza de metal atornillada y Geoff la golpeó fuertemente con ella. Cuando la volvía a ver más tarde, su nariz estaba sangrando.

Cuando estaba echando la paja, encontré que uno de los lechones recientemente destetados tenía una oreja infectada del tamaño de un balón de fútbol. Era literalmente del mismo tamaño que la cabeza de los lechones y estaba llena de líquido. El cerdito estaba obviamente padeciendo una agonía pero cuando mencioné el problema más tarde a Geoff, me dijo que echaría un vistazo al animal pero no hizo nada y le dejó sufriendo.»



SEPT
14

«Cuando estaba cerrando las puertas de las naves de Suffolk también me percaté de que otro cerdo muerto había sido llevado al pila de estiércol y listo para ser metido en el agujero para ser quemado.»




SEPT
15

«Según estábamos sacando a los lechones de las jaulas y cargándolos, vi a uno que estaba claramente muy enfermo y posiblemente muriendo. Se lo entregué a Geoff y un momento después lo estrelló contra el suelo. Tras el impacto, la cabeza del cerdito se rompió y el animal empezó a tener convulsiones. Pero no estaba completamente muerto y fue abandonado en el pasillo mientras trataba de respirar.

Después de esto, tuvimos que limpiar el corral de cerdos enfermos. Geoff cogió la barra de la puerta como hacía habitualmente y golpeó la cabeza de uno de los lechones enfermos con ella. Le requirió varios golpes hasta que finalmente rompió el cráneo, provocando espasmos en el animal.

Geoff entonces se puso de pie sobre la cabeza del animal, sacando la barra que se había quedado clavada en el cráneo. Entonces me gritó pidiéndome ayuda para lanzar al animal al contenedor de cadáveres. Me costó varios segundos reaccionar porque no me puedo acostumbrar a que él haga esto. La sangre estaba saliendo de la cabeza del animal junto con trozo del cerebro. Cogí una de las patas y la sangre cubrió mis botas, el suelo y el contenedor de cadáveres. Tan pronto como el cerdo estuvo dentro del contenedor, Geoff puso el cierre y se fue caminando. Podías escuchar al cerdo pateando y chillando desesperadamente. De nuevo volví a sentirme frustrado e incapaz de ayudar.



SEPT
19

«Empezamos en las naves de Suffolk agrupando a los cerdos que habían sido marcados con una línea roja. Ellos pesaban entre 60 y 70 kilos. Antes de ser cargados son contados y marcados. El proceso de cargar a los cerdos para la matanza con Dovey y Geoff, implica muchos empujones, golpes y patadas a los cerdos.

Después de que los cerdos fuesen cargados, Michael, el otro jefe, confesó sus preocupaciones por un cerdo al que le habían inyectado antibióticos dos días antes y lo habían enviado al matadero. Debería haber un periodo de 18 días antes de que hubiese sido enviado al matadero.

Mientras los trabajadores cargan el camión con cerdos, ellos estaban fanfarroneando de que meterían a todos los 60-80 de una vez. Hacinaron a tantos cerdos que cuando cerraron las puertas del camión, no quedaba espacio siquiera para que pudiesen estar de pie. Los cerdos estaban apilados unos encima de otros gritando.
Dovey trató de que uno de los cerdos se diese la vuelta y pateó repetidamente al animal en la cara hasta que se dio la vuelta. Entonces, y a pesar e que el cerdo estaba caminando hacia el corral, Dovey le dio una terrible patada en los testículos. Dovey pasó a mi lado alardeando de que él era "un tipo duro".»



SEPT
20

«De nuevo en la nave de las cerdas, me percaté de una herida en una de las patas de una cerda. Ella había sido puesta en ese corral una o dos semanas antes, tenía un hombro mal y estaba cojeando. La pata estaba ahora hinchada hasta el doble de su tamaño y tenía cinco abscesos.

En la nave de al lado había una cerda con un prolapso rectal y un pie hinchado, así que era incapaz de caminar. Según me acerqué al corral podía oler la carne putrefacta del prolapso.

Hoy vino el inspector de las granjas Red Tractor con un aprendiz. Ellos marcaron algunas cajas y no miraron mucho más. Si lo hubiesen hecho, habrían encontrado un agujero lleno de cadáveres de cerdos.»




SEPT
21

«Hoy estuve grabando a una madre dando a luz. Había dado a luz a doce cerditos de los cuales tres estaban muertos. Ella estaba de pie y sobre uno de los muertos.
Seguí grabando preocupado de que pudiese sentarse o pisar a otros.

Algunos cerditos seguían acercándose a los muertos y mirándolos, probablemente estaban confusos y no comprendían por qué no se movían. Empezaron a empujarlos con sus narices para ver si habían alguna respuesta.

Entonces, la madre se echó repentinamente aplastando al menos a otros dos. Los chillidos eran insoportables, uno consiguió liberarse pero el otro estaba atrapado por una pata. Estaba totalmente sorprendido y sin saber qué hacer. Mi primer instinto fue hacer que la madre se moviese, que se levantase y sacar al lechón. Entonces me di cuenta de la razón por la que estoy aquí en primer lugar. Se supone que yo no debería estar en esta nave y si no hubiese estado investigando, nadie lo vería y probablemente pasaría de todos modos. Esto no es mi culpa, esto sucede porque estos lugares existen… Fue una decisión muy dura pero seguí grabando.

El lechón salió al final aparentemente sin heridas. Pero no puedo evitar sentir que su vida sería una oscura y corta existencia y que habría sido mejor para él haber muerto.»



SEPT
22

«Según llegué hoy a trabajar me encontré inmediatamente con un cerdo tratando de salir fuera de las naves de Suffolk. Winkle señaló al animal y me dijo que yo necesitaba algo de práctica.
"¡Tú vas a dispararle en la cabeza!" me dijo. Le respondí que no quería hacer eso. Winkle dijo que había una pistola en la granja y que entonces él lo haría.

Más tarde Geoff se acercó al cerdo, sacó una barra metálica de la puerta y se colocó sobre el cerdo como si fuese a hacer un swing con una pelota de golf, levantó la barra y le golpeó fuertemente en la cabeza. La barra quedó incrustada en el cráneo del cerdo. Geoff entonces tiró de la barra y arrastró al cerdo al contenedor de cadáveres. Cuando levantamos al animal hasta el contenedor, quedé cubierto por la sangre que salía a borbotones de su cabeza mientras el cerdo pataleaba. Geoff se alejó caminando dejando al cerdo dando patadas contra el interior del contenedor.»



SEPT
23

«Al llegar Geoff me pidió ayuda para localizar a un lechón perdido cuya madre había caído al fondo de la jaula durante la noche, dejando un agujero en el suelo bajo el que están los purines (mezcla de excrementos y orina de los cerdos). Todos los cerditos habían caído también a los purines de debajo y Geoff había localizado a todos excepto a uno. Miramos por toda la nave y bajo el suelo de metal pero nunca encontramos al cerdito. Sólo puedo concluir que se ahogó en los purines.

Pregunté a Geoff qué había pasado con la cerda que tenía un prolapso. Me dijo que dejaría que el prolapso se pudriese esperando que se cayese después, de ese modo podrían enviarla luego al matadero.»



SEPT
28

«Hoy mientras daba de comer a las cerdas con Geoff, él sacó un cuchillo. Caminó hacia una cerda con una enorme acceso en una pata y se le clavó el cuchillo. El pus salpicó por todas partes y dijo que le daría 10ml de penicilina.

Necesitábamos mover tanto a la cerda como a una primeriza al área de racionamiento según volvían (lo que quería decir que no había sido inseminada y que tendría que volver con el macho o ser inseminada artificialmente).

La primeriza fue la siguiente en recibir una paliza. Las primerizas son cerdas jóvenes y sin experiencia y no están familiarizadas con la rutina como las cerdas más mayores. Esta cerda estaba aterrada y no quería abandonar el corral. Tuve que empujarla fuera del corral y entonces Geoff empezó a golpearla pero ella no quiso moverse. Geoff se puso más y más furioso, insultándola y golpeándola en el cuerpo y en la cara con una tubería. Ella gritaba, se movía un poco, entonces se volvía a detener, y así una y otra vez mientras Geoff seguía golpeándola. Esto duró más de diez minutos, con chillidos cada vez más fuertes y más frecuentes con la paliza. Cuando finalmente ella cedió, su nariz estaba sangrando y estaba llena de golpes negros y azules. Su espalda tenía grandes marcas rojas por la tubería. De nuevo, la misma paliza tuvo lugar en el camino de vuelta. Cuando Geoff se fue, ella estaba temblando y aterrorizada.»



SEPT
29

«Hoy ha sido un día de destete. Empezamos como siempre moviendo a las madres fuera de las jaulas hacia los corrales.

Luego hemos vuelto a por los lechones y les hemos puesto las inyecciones mientras los contábamos. Luego los encerramos en el camión y apretamos las puertas para poder cerrar. Uno de los lechones consiguió salir y Geoff lo cogió de una pata y lo lanzó por encima del camión, cayendo sobre el resto. Entonces los llevamos a otra zona al final del camino y los descargamos.»



SEPT
30

«Hoy ha sido mi último día, me he ido a la hora de comer. Las imágenes que tengo en mi cabeza de este agujero infernal permanecerán conmigo para siempre. Siempre me he sentido totalmente incapaz de detener el dolor, el sufrimiento y la muerte. Pero toda esta documentación será mostrada a la sociedad y espero que haga que la gente se dé cuenta de lo que sucede en estos lugares…»

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